| Bogotá,
Lunes 20 de febrero de 2006
Quejas
tributarias ante Defensoría
Los
Derechos de los Contribuyentes En relación con el artículo publicado el día lunes 13 de junio del presente año en el diario PORTAFOLIO, titulado “La cúpula conservadora pretende crear una gran defensoría contra la DIAN” páginas 1, 6 y 7, y en calidad de Defensora del Contribuyente y Usuario Aduanero, me permito hacer las siguientes consideraciones: Como resultado de las constantes quejas y reclamaciones (8.427 casos en los tres años de funcionamiento) que a diario se reciben en esta Defensoría sobre el accionar de la DIAN, se efectuó un análisis situacional serio y juicioso, que permitió concluir la presencia de vulneración de los Principios, derechos y garantías de quienes contribuyen con las cargas públicas del país. Basados en ese análisis, en el estudio comparativo de la legislación de otros países sobre el tema de la defensa de los derechos, así como en la investigación realizada sobre los fallos del Consejo de Estado para el año 2002 en el que se observa que un 77,6 por ciento de los mismos fueron desfavorables a la DIAN, y de acuerdo al informe de la DIAN sobre las sentencias del Consejo de Estado que para el año 2003 muestra la cuantiosa suma 130.402 millones de pesos en contra de la Dian, surgió la necesidad de expedir un estatuto que en materia fiscal compilara los principios, derechos y garantías que le asisten a todos los habitantes del territorio nacional, para que se constituyera, sin más pretensión, de una parte, en un instrumento de defensa de los administrados, y de otra, en un facilitador de la recta aplicación de la ley, y además delimitara el poder de la Dian, evitándose de esta forma, el desgaste en tiempo y en dinero de los contribuyentes y de la administración de justicia. El número de casos antes anotados, a pesar del precario cubrimiento y del desconocimiento de la existencia de la Defensoría a nivel nacional, la expectativa de la Dian de aumentar los contribuyentes a dos millones para el año 2006, y especialmente, los mecanismos y funciones que se otorgarían a la Defensoría para que real y efectivamente logre proteger y promover los derechos y garantías de quienes tributan, requiere como es apenas natural, fortalecer la estructura administrativa, dándole independencia frente a la Dian, de manera que los derechos y los deberes constitucionales guarden correlativa equivalencia, lo que hace necesario dotarla con una estructura racional, sin que pueda ser considerado ello, como la aspiración de crear una entidad “jugosa en burocracia”. Respecto a la pertinencia de la propuesta de este instrumento jurídico, es válido traer a colación algunos apartes de las relatorías de las Asambleas Generales del Centro Interamericano de Administraciones Tributarias (CIAT),… El rol de la administración tributaria en la sociedad. Comunicación, educación tributaria y transparencia. …¿Qué es la transparencia? Poner a disposición del ciudadano toda la información fiable y oportuna sobre las actividades del gobierno, sin que el ciudadano tenga que demostrar una necesidad o motivo para obtener esa información”. La transparencia permite el control por parte del ciudadano de la actuación de la administraciones tributaria y contribuye a una mayor aceptación social de la fiscalidad” …”…el Defensor del Contribuyente que trata de resolver problemas tributarios que no tienen solución por otras vías y que, sobre todo, hace propuestas para cambiar normas o procedimientos que producen efectos indeseados…” (El resaltado es nuestro) (Fernando Díaz Yubero, Director General Departamento de Planificación organizacional y Relaciones Institucionales Aeat de España. Buenos Aires, Argentina. 2005) En contraste con este cambio de paradigma de la administración pública mundial, llama la atención el trato que PORTAFOLIO le da al contenido de principios contemplados en el proyecto de estatuto, universalmente reconocidos, y que caracterizan a los estados democráticos, máxime cuando lo que se está desarrollando en dicho proyecto de estatuto, es el mandato constitucional de nuestro país. Preocupa aún más, la afirmación del señor Director General de la Dian, que no tuve oportunidad de controvertir, quien considera que abogar por el respeto de los principios y derechos de los contribuyentes y usuarios aduaneros se constituye en una asesoría para que “paguen menos impuestos”, criterio éste que sí no tiene, ningún fundamento de “racionalidad”. Igualmente, es lamentable la apreciación de asimilar el proyecto de estatuto del contribuyente al Estatuto Tributario, cuando por el contrario, los principios y derechos consagrados en la Carta Política y desarrollados en dicho proyecto, como al conocimiento de nadie escapa, están por encima de cualquier ordenamiento jurídico. En casos como el presente, ante un trabajo responsable en pro de la guarda de los derechos dentro del marco del Estado Social de Derecho, sería importante que el diario que usted dirige, propiciara un debate neutral como una oportunidad para recibir aportes y críticas constructivas. Beatriz
Eugenia Hernández de Martínez
Con ocasión al artículo denominado “La cúpula conservadora pretende crear una gran Defensoría contra la DIAN”, publicado en su respetable diario el pasado 13 de junio, la ASOCIACIÓN COLOMBIANA DE CONTRIBUYENTES invita a analizar algunos aspectos que considera de particular relevancia: La Defensoría del Contribuyente y Usuario Aduanero nace en la reforma tributaria del año 2000 (Ley 633), como una simple figura. Tal figura no está calificada por la ley ni como dependencia, ni como división, ni mucho menos como institución. En este orden de ideas, frente a la magnitud de sus responsabilidades, funciones asignadas por la misma ley, opera como una “figura” informe, carente de recursos, de autonomía y de una estructura que le permita ejercer a cabalidad con lo pretendido. De ninguna manera se considera que su función sea atacar a la DIAN. Debe entenderse que su función principal es la de dar claridad a las relaciones que tal entidad tiene con el administrado, Se ha vuelto normal observar que la DIAN ha pasado a convertirse en un ente recaudatorio, perdiendo de vista su función vital de ser una ADMINISTRACIÓN TRIBUTARIA, en todo el sentido de la expresión.-. El señor Director sabe de programas de fiscalización desarrollados por la DIAN que no consideran al contribuyente, que no es posible obtener información completa, correcta y oportuna de esa entidad y que la desinformación acerca de los temas tributarios, aduaneros y cambiarios que tiene la comunidad son de tal magnitud que se convierten en un problema nacional. Visto el proyecto que Portafolio analiza, en la perspectiva del afectado, se tendría una entidad que garantizara la aplicación justa de la ley. Nótese que en el mismo artículo se habla de servir de conciliador con la DIAN, de demandar normas, etc. Será posible, que tan respetado diario económico encueste acerca de los procesos que se desarrollan en la DIAN indagando a los contribuyentes de si se han sentido desprotegidos frente a cualquier tipo de actuación? La Defensoría del Contribuyente y Usuario Aduanero de la DIAN, es una figura que hoy en día se considera válida, sin que sea sujeto de politización y de intereses aislados, sino por el contrario un ente activo y revitalizador de la confianza pública frente a las riadas del tributarismo.- En varios países desarrollados y en proceso de desarrollo avanzado existen ligas defensores del contribuyente.- La ASOCIACIÓN COLOMBIANA DE CONTRIBUYENTES, “ ACCION”, pone a disposición del señor Director y de Portafolio nuestra organización sin ánimo de lucro, creada años atrás en defensa de los contribuyentes colombianos, en su inmensa mayoría bien desprotegidos, para que la conozcan y tener la oportunidad de informarlos a cerca de la función que cumplimos de acuerdo a sus objetivos y a su visión.- BYRON
VALENCIA
(CARTA NO PUBLICADA)
Respetado doctor, reciba un cordial saludo. En calidad de suscriptora de tan prestigioso diario, me permito enviar en archivo adjunto mi opinión para que sea publicada en el BUZON, FORO DEL LECTOR, o donde usted lo considere. El tema de la carta se relaciona con lo publicado hoy lunes 13 de junio del presente año. PORTADA: “La cúpula conservadora pretende crear una gran Defensoría contra la DIAN”. Continúa en las páginas 6 y 7. Discrepo de dos apartes contenidos en las páginas 6 y 7, porque el proyecto no pretende que los contribuyentes paguen menos impuestos, sino minimizar los excesos de la DIAN, tampoco es cierto que se trate de una reforma tributaria, más bien considero que se trata de un proyecto muy completo, producto de un análisis profundo sobre las fallas de la entidad recaudadora. Cordialmente, A
continuación mi opinión: En calidad de especialista en el tema, y conocedora del articulado del proyecto del ley “por el cual se expide el estatuto del contribuyente y del usuario aduanero y cambiario”, me atrevo a decir que se estaba en mora con los contribuyentes y usuarios aduaneros, porque un proyecto de esta naturaleza procura que el cumplimiento de las obligaciones tributarias, se realicen dentro del marco constitucional de nuestro Estado Social de Derecho. En la publicación del día martes 13 de Junio del año en curso, en la pagina 6 se consignó: “…Crear una entidad paralela a la Dian para que asesore a los contribuyentes para que en el fondo paguen menos impuestos, no tiene ninguna racionalidad”, es la opinión del director de la DIAN, Oscar Franco”. Discrepo de esta afirmación porque dista mucho del objetivo del proyecto presentado al Congreso. Aceptar tal opinión es desconocer los principios de justicia y equidad consagrados en el numeral 9º del Art. 95 de la Constitución Política, y los artículos 683 del Estatuto Tributario y 2º literal b) del Estatuto Aduanero. Si el proyecto, no consagrara principios y derechos, de nada serviría, ya que según la opinión del señor director de la Dian, parece que lo importante es pagar impuestos sin tener en cuenta el tsunami que deben afrontar los contribuyentes cuando por error o negligencia se aplican normas que los obligan a pagar, o a defenderse del atropello de la entidad recaudadora. Por consiguiente, el proyecto tiende a incentivar la cultura tributaria, a minimizar los excesos por parte de los funcionarios de la Dian, y adicionalmente toma en cuenta las estadísticas de fallos en contra de la Dian, para que no se repitan los errores, por ello considero oportuno, la inclusión de algunos principios, derechos y garantías como el derecho al buen nombre y a la honra, la garantía del debido proceso y derecho de defensa y que la duda se resuelva a favor del contribuyente y del usuario aduanero y cambiario, entre otros. No se puede afirmar que el proyecto es “amable” en términos burocráticos porque para garantizar eficiencia, indudablemente se requerirá de un recurso humano capacitado que garantice a los interesados su atención y solución pronta y satisfactoria al reclamo o queja, y así las partes (administración- Contribuyente) evitarían incurrir en desgastes innecesarios en medio de un proceso costoso y demorado ante la jurisdicción contencioso- administrativa. Consuelo
Imitola R. |